lunes, 19 de marzo de 2012

No más controles, se necesitan soluciones


Medellín es una ciudad de variedades, los espacios para la cultura y el arte son creados por las mismas entidades de la ciudad como la Alcadía y la Gobernación, con el fin de que los ciudadanos tengan espacios de diversión y educación.

Hace ya varios años hay una actividad que está demandando cierto lugar para llevarse a cabo y solo es motivo de discordias entre las autoridades como la Policía Nacional y El Tránsito de Medellín.

Todos los jueves sin falta, aproximadamente a las diez de la noche el kilómetro nueve vía a las palmas se llena de motores que con empeño son reparados durante toda la semana para dar su mejor espectáculo. Las motos como DT 200, XT 600, RX 115, Fazer, entre otras, llevan encima a grandes personajes que se dedican a hacer divertir a mas de tres mil personas sanamente mostrando sus habilidades a la hora de pilotear.

Las quejas constantes de los habitantes de los sectores aledaños a las palmas por el constante ruido de los motores hicieron tomar represarías a las autoridades. La vigilancia en la zona los jueves aumentó significativamente, tanto que las personas que iban al lugar con otros fines fueron desplazados de su lugar de encuentro por cierta amenaza que representa la presencia de los mismos.

Si bien es válido que haya control de las irregularidades, no es bueno que las personas que asisten al lugar se sientan amenazadas de una forma u otra por dichos controles. Hay varios viajeros que utilizan el mirador de las palmas como encuentro de motos de alto cilindrage  para subir a dar un paseo al llano, paseo que se ve interrumpido por los constantes controles y la furia del transito y la policía para poder atrapar a los que algunos llaman “bandidos”.

El nueve de marzo la Secretaría de Tránsito de Medellín publica en su cuenta en Twitter los resultados de una operación que se llevo a cabo en el lugar el día anterior. “La noche del jueves 8 de marzo fueron inmovilizadas 55 vehículos que realizaban maniobras peligrosas en las vías. En el operativo, fueron revisados 453 vehículos y se realizaron más de 132 comparendos”.

Orgullosa la organización de semejante operativo adjuntó varias fotos soportando la información dada. Está bien tener controles, muy buen operativo, pero ¿qué ganaron?

Es innegable que muchas de las personas que asisten al lugar para cambiar de ambiente y admirar el arte de las maniobras en moto están inconformes y en desacuerdo con dicho operativo. Las autoridades actúan rápida y eficientemente cuando de diversión se trata y muchos sustentan su inconformidad en la siguiente pregunta: ¿por qué se paran en el lugar horas y horas más de cinco patrullas y no salen a las calles a atrapar a ladrones que en verdad sí le hacen daño a la sociedad?
Los motociclistas no necesitan más de las autoridades, no necesitan que justifiquen sus acciones contra ellos con un “estamos cuidando la vida de los motociclistas”, ellos saben lo que hacen y quieren hacerlo sea en ese lugar o en otro.

Es necesario que las instituciones entiendan que éste deporte y éste arte está demandando un lugar, está demando un tiempo determinado y necesita tener voz en la sociedad, dicho entendimiento pararía cualquier inconformidad y ambiente hostil que se está presentando todos los jueves en un lugar que es pacífico.


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