jueves, 12 de abril de 2012

Libro impreso, referente histórico


El libro impreso ha sido por muchos años un referente histórico, un elemento que ha pasado varias generaciones y ha dejado millones de legados. La globalización y las nuevas tecnologías de información demandan un cambio drástico de lo físico a lo digital, cambio en el cual también está inmerso el libro.

Las facilidades que presenta el internet, su rapidez e inmediatez aparte de su constante uso inevitable, ha obligado a varios autores a volver sus obras digitales y publicables en Internet.
Si bien Internet presenta muchas ventajas como lo expresé anteriormente es necesario hacer un análisis de las falencias que puede presentar a la hora de hablar de libros y documentos.

La lectura en los medios digitales en Colombia por el momento no se encuentra muy desarrollada, en ocasiones se hace muy tedioso leer libros en Internet pues la vista se cansa rápidamente haciendo bastante aburrido dicho ejercicio.

Otro de los problemas que pienso se debe tener en cuenta es, precisamente por la inmediatez de las tecnologías digitales y la retroalimentación de la red hay cierta desconfianza en algunos de los documentos, libros y publicaciones, ya que muchas veces no provienen de buena fuente, hay resúmenes o varias obras de las mismas y no se sabe a ciencia cierta cuál es la realmente original.

Es fundamental también tener en cuenta que Colombia no es uno de países que más presente adquisición a Internet. En un estudio realizado por el DANE en 2009 y publicado por la revista  Dinero se expresa: “En Colombia 26 de cada 100 hogares tienen un computador, de estos el 51,9% con conexión a internet y los usan principalmente para comunicación, obtener información y entretenimiento.”  

Por lo anterior se hace evidente que no ha todas las personas le queda fácil acceder a libros digitales y que por consiguiente siempre el libro impreso será una opción, por lo menos en estos momentos que no todas las personas tienen recursos para obtener ni siquiera un ordenador.

Es necesario tener en cuenta que el mundo digital se expande rápidamente y cada vez más, las personas lo empiezan a ver como una necesidad, aparte de que se va volviendo una exigencia para pertenecer a esta nueva era digital.

Quizá con el paso del tiempo nos acostumbremos a leer, haya más elementos que faciliten ésta actividad en Internet y desarrollemos nuevas facultades para aprovechar mejor todo lo que nos presentan las nuevas tecnologías. Sin embargo desde lo personal creo que el legado de los libros impresos nunca desaparecerá por su significación histórica y social.